Vivir el síndrome de Estocolmo es muy típico de cuantos han permanecido durate algún tiempo zambullidos en algún tipo de “zulo” bien sea como consecuencia de ancestales creencias religiosas “embutidas” en los cerebros de los ingenuos creyentes por ensotanados sin escrúpulos, o personas -buena gente- que han tenido la desgracia de creer firmemente en los [...]
