Su catedral católica era prácticamente el símbolo y banderín de enganche con la sociedad y con Dios. Una jugada de ese Dios Saturno decidió engullirse de un solo bocado a sus hijos y sus pertenencias… ¡Total todo le pertenecía!… Si así tratas, oh Dios, a tus hijos queridos…. Qué no harás con los hijos de [...]
