… El oficiante (Padre Escrivá, o sus secuaces, en este caso) repiten hasta la saciedad algo que ni ellos mismos entienden, pero que es muy convincente: “corcobellu, vente al cestu que el zalabardu ya está prestu”…este rito parafernal se repite en tertulias, cursos de retiros, invitación a diversos actos… Se me antoja este santo, metido [...]
